Cuando se instala un sistema de lectura de matrículas como SIRAM OCR7, casi siempre la conversación gira en torno a lo mismo: tasa de acierto, velocidad de lectura, si funciona con lluvia o de noche, cual es el ángulo máximo. Todo eso importa, sin duda. Pero hay una parte de la planificación de la instalación que no se debe dejar para el final: la seguridad del propio sistema.
Y es que un sistema LPR no es solo una cámara. Es un dispositivo conectado a la red, que procesa datos personales, que se comunica con un software de gestión de accesos y que, en muchos casos, se apoya en hardware de terceros —como las cámaras Axis, sobre las que SIRAM OCR puede ejecutarse de forma embebida. Cada uno de esos puntos es una puerta a la red corporativa. Y las puertas, si no se cierran bien, se abren.
Por ello en este artículo ahondaremos en la ciberseguridad de los sistemas LPR ¡Esperamos que sea de tu interés!
El primer error: tratar los perfiles de acceso como un trámite
En la mayoría de instalaciones que hemos visto, el usuario administrador se crea una vez, con una contraseña genérica, y ahí se queda. Meses después, cualquier persona que necesite tocar el sistema usa esa misma cuenta.
Esto es un problema serio, ya que es un sistema de accesos vehiculares que maneja información sensible. Como por ejemplo: quién entra, a qué hora, con qué matrícula, en qué carril. Si todo el mundo comparte las mismas credenciales, cuando algo falla —una manipulación, un borrado de registros, un cambio de configuración que abre una barrera que no debería abrirse— no hay forma de saber quién lo hizo.
La solución no es complicada, pero requiere disciplina: perfiles diferenciados según la función real de cada persona, lo que en ciberseguridad se conoce como segmentación de roles de usuario. El operador que solo necesita consultar movimientos no debería tener permisos para modificar la configuración o borrar el histórico de las matrículas. El técnico de instalación necesita acceso a la configuración de las unidades de captura, pero no necesariamente a los más sensibles del sistema. Y el administrador general, ese perfil con permisos totales, debería ser el rol que menos personas dispongan. Por esta razón en Siram OCR7 se ha incorporado la gestión de roles de usuario adicionalmente a la gestión de roles de usuario de la cámara Axis.

Conectividad segura vs aislamiento de la red
En el pasado era habitual considerar que un sistema seguro era un sistema completamente aislado de Internet. Hoy esa afirmación ya no es válida para muchas instalaciones. La gestión remota, la monitorización centralizada, la actualización continua y la explotación de servicios cloud aportan un valor operativo muy elevado cuando se implementan de forma segura.
La cuestión ya no es si un sistema está conectado, sino cómo lo está. Las comunicaciones deben realizarse mediante canales autenticados y cifrados, limitando el acceso a los servicios estrictamente necesarios y aplicando el principio de mínimo privilegio. Una cámara conectada de forma controlada a Access Cloud o Alarm Cloud no es equivalente a una cámara expuesta sin control a Internet.
El valor de ejecutar OCR7 sobre cámaras Axis
Uno de los puntos fuertes de SIRAM OCR es que puede ejecutarse embebido directamente en una cámara Axis, aprovechando la plataforma de aplicaciones (ACAP) de estos dispositivos. Esto tiene ventajas reales: menos hardware físico que mantener, menos puntos de fallo, y el respaldo de un fabricante como Axis, que tiene un historial serio en cuanto a ciclos de actualización de firmware y gestión de vulnerabilidades.
Ahora bien, que el fabricante haga bien su parte no significa que el trabajo esté terminado. Axis publica avisos de seguridad y parches con cierta regularidad, y esas actualizaciones solo protegen si alguien las aplica. He visto instalaciones funcionando durante años con firmware de la fecha de instalación, porque «si funciona, no se toca». Ese razonamiento, en ciberseguridad, es al revés de como debería ser: si funciona y no se actualiza, es cuando más expuesto está.
Lo mismo aplica a las credenciales por defecto de las propias cámaras. Todo dispositivo Axis sale de fábrica con usuario y contraseña conocidos (aunque, en instalaciones más recientes, obliga a definir una contraseña en el primer arranque, que es un avance). Cambiar esas credenciales, desactivar servicios que no se van a usar —Telnet, FTP si no hace falta, interfaces de gestión antiguas— y limitar el acceso HTTPS a la propia red interna es trabajo básico que rara vez se documenta como parte del proyecto, pero que debería estar en cualquier acta de puesta en marcha.
La novedad: SCAP y Siram Alarm, el salto a ISO/IEC 27001
Con todo esto en mente tiene sentido lo que ha hecho Innova con el nuevo SCAP, el Módulo SIRAM Camera Application Platform. La idea, en el fondo, es sencilla: en vez de dejar que cada instalación resuelva por su cuenta cómo instalar, gestionar y actualizar el OCR o firmware de la cámara, se estandariza todo ese proceso en una plataforma pensada para eso. Menos margen para que alguien se salte un paso, menos dependencia de que todos los implicados recuerden hacer las cosas bien.
Lo interesante es que SCAP no se ha planteado solo como una herramienta de comodidad operativa, sino con la ciberseguridad integrada desde el diseño, alineada con la norma internacional ISO/IEC 27001. Y esto no es un detalle menor: 27001 es el estándar de referencia en gestión de seguridad de la información, así que apoyarse en él implica asumir un marco de trabajo serio, no solo una lista de buenas intenciones en un PDF comercial.
En la práctica, esa alineación se traduce en varios pilares muy concretos:
- Autenticación segura, para que el acceso a cada cámara y a la plataforma no dependa de contraseñas débiles o compartidas.
- Gestión avanzada de usuarios, que enlaza directamente con lo que comentaba antes sobre perfiles diferenciados: cada persona con el nivel de acceso que realmente necesita.
- Gestión activa de vulnerabilidades, es decir, no esperar a que salte un incidente para revisar si hay huecos de seguridad, sino monitorizarlos de forma continua.
- Arquitectura Security by Design, la seguridad no se añade como parche al final del desarrollo, sino que forma parte de cómo se ha construido el sistema desde el primer día.

Todo este ecosistema —cámara, SIRAM OCR y las plataformas de gestión como Siram Alarm y SCAP— está concebido para ofrecer operaciones seguras, reducir riesgos y garantizar la continuidad del servicio en entornos donde una incidencia del sistema LPR puede tener un impacto directo sobre la operación, como un aparcamiento ticketless o el acceso a una infraestructura crítica.
Para quien debe seleccionar una solución LPR, esto supone una diferencia importante. El objetivo no es sustituir las buenas prácticas del integrador, sino proporcionarle una base tecnológica que ya incorpora principios de Security by Design y un enfoque alineado con Zero Trust, donde cada dispositivo, usuario y comunicación se autentica y protege desde el origen. Sobre esa base, el integrador puede desplegar una solución más homogénea, más sencilla de mantener y mejor preparada para evolucionar frente a nuevas amenazas.

Al final, es cuestión de tratarlo como lo que es
Un sistema de reconocimiento de matrículas ya no es solo una herramienta de control de accesos. Es una parte esencial de la operación de los aparcamientos e infraestructuras críticas y, como tal, debe diseñarse para ser seguro desde el primer día y mantenerse protegido durante toda su vida útil.
Descubre cómo SIRAM OCR7, junto con SCAP, SIRAM Alarm y las cámaras Axis, ayudan a construir infraestructuras LPR más seguras, resilientes y preparadas para el futuro.. ¡Descubre cómo SIRAM OCR7 gestiona la seguridad de tus instalaciones!

